Tras el artículo dedicado a la
falocracia, hoy toca la
pornocracia. Palabra que significa algo así como "el gobierno de las prostitutas". Eso me recuerda a una famosa e intemporal pintada que decía
"putas al poder, vuestros hijos ya gobiernan".
Por otro lado la
pornografía significa "la representación de los actos propios de las prostitutas". Creo que debe de existir alguna diferencia entre ser puta y ser actriz porno, pero ahora mismo no soy capaz de definirla... o sea, en ambos casos la cosa trata de sexo por dinero... La pornografía existe desde antiguo; entre los romanos existía el
"mimo pornográfico", que a pesar de llamarse mimo era hablado, y una de estas actrices (y prostituta también) llegó a ser emperatriz. Por no hablar de la famosa
Mesalina, esposa del emperador
Claudio, que organizó un concurso palaciego entre ella y la prostituta más trabajadora de Roma, a ver quién se cepillaba más hombres de una sentada, y ganó por varios cuerpos de ventaja.
Estos días ha salido la noticia de que una actriz porno, de nombre
Stormy Daniels, podría desafiar en 2010 al actual senador de Luisiana, el republicano
David Vitter, cuyo número de teléfono apareció en 2007 en el registro de llamadas de
Deborah Palfrey, la "DC Madam", acusada de regentar un servicio de prostitución de lujo en Washington. Y no es la primera que salta a la política; ya lo hizo la tal
Cicciolina en Italia (que luego se descubrió que espiaba para el gobierno comunista húngaro) y en California otra actriz que usaba un nombre parecido al de
Maria Carey. También hubo otra que se hizo nazi, se lió con el líder de la Nación Aria, al que estafó unos dineros, y acabó liada con su abogado negro, pero esa merece un artículo aparte.
Y aquí acaba la divagación y vuelvo al tema principal.
La palabra
pornocracia fué usada por primera vez por un cronista eclesiástico llamado
Liutprando, que vivió en el
siglo X, y la usó para definir a la Iglesia Católica que le tocó vivir. Según su crónica el poder de la Iglesia estaba en manos de dos mujeres de dudosa moralidad, madre e hija,
Teodora y
Marozzia, que hacían y deshacían a su antojo, colocaban a los Papas, a veces mandaban asesinar a alguno de ellos, se los cepillaban, tenían hijos y nietos con ellos, luego estos hijos y nietos eran nombrados Papas a su vez gracias a sus manejos... La era pornocrática vaticana duró desde el año 904 al 964, con doce Papas. Y lo que vino antes y después tampoco fué muy edificante. En el 897 hubo un Papa (
Estéfano VI) al que se le ocurrió desenterrar a un Papa anterior para juzgarlo. Vamos, que le caía mal, no se lo pudo cargar en vida, y lo odiaba tanto que lo mandó sacar de la tumba, colocar en un trono, y juzgarlo en el llamado
Concilio Cadaverico. Por supuesto fué hallado culpable, mutilado, y echado al Tíber. Esto causó una revuelta popular contra Estéfano, que fué encerrado y estrangulado en prisión.
Luego llegó la pornocracia con
Sergio III, primo del padre de Marozzia y amante de ella desde que cumplió los 15 años. La feliz, incestuosa, pedofílica, y sacrílega pareja tuvo un retoño que sería nombrado Papa
Juan XI. Y del resto de la historia podéis encontrar datos en internet (y en libros, que siempre mola más). Acabo de poner
"pornocracia" en Google y me salen 2.850 entradas en castellano y 20.600 en inglés. La palabra fué usada más tarde en un libro contra el sufragio femenino escrito por
Proudhon, personaje considerado anarquista pero con defectos propios del
siglo XIX.
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